martes, 24 de marzo de 2020


22 de marzo de 2020 Santa Berta

Hola chicos, seguimos con lo nuestro:

Vamos a empezar con un nuevo tema, características del franquismo, que podéis seguir por aquí o por el libro.
Antes de empezar quiero haceros una recomendación literaria muy útil para mirar con perspectiva ese período de nuestra historia que es el franquismo y entender muchas cosas. Se trata de una novela de Javier Cercas, “El impostror”, basada en hechos reales. Narra la historia, entre otras cosas, de un individuo, repito que es un caso real, Enric Marco; un nonagenario barcelonés que se hizo pasar por  superviviente de los campos nazis y que fue desenmascarado en mayo de 2005, después de presidir durante tres años la asociación española de supervivientes, dar conferencias, entrevistas, recibir honores en el Parlamento, etc.
Es un libro muy interesante, si puedes, léelo sin olvidar esto: Franco murió en la cama.
La historia de Enric Marco es la historia de muchos, por no decir de todos. Salvo de una minoría (como los jóvenes anarquistas catalanes que salen en el libro) que lo pagó caro.
En las postrimerías del franquismo, cuando apenas había peligro, muchos comenzaron a fabricar su curriculum antifranquista y a muchos les sirvió para situarse en la vida. Establecida definitivamente la democracia todos olvidamos esa época oscura de nuestro pasado y los españoles fuimos dedicándonos a lo nuestro. Hasta que llegó él, ya tu sabes, y hace poco hubo que enterrarlo otra vez

Bueno, vamos a lo nuestro, las características del franquismo. El franquismo es el nombre del régimen instaurado por el general Franco tras la guerra civil. Creo que es el único nombre que cabe darle a esta dictadura personalista que pervivió hasta su muerte en 1975.
Es cierto que el régimen, especialmente en su primera etapa, presentó algunos rasgos semejantes al fascismo italiano, lo que ha dado pie a calificarlo como un régimen fascista. Pero esas semejanzas eran sobre todo de carácter formal, uniforme, saludo fascista … bien es cierto que se adoptaron algunas fórmulas e instituciones del fascismo italiano: el INI (Instituto Nacional de Industria), la organización corporativa (aunque ya tenía precedentes en primo de Rivera) y la organización militar de la juventud, aquí existió el Frente de Juventudes, luego llamado OJE

Este soy yo, con mi uniforme del Frente de Juventudes.

Pero poco más. El fascismo, especialmente el nacional socialismo fueron regímenes que aspiraban a transformar enteramente la sociedad; es decir eran movimientos revolucionarios. Nada que ver con el franquismo, que no solo no aspiraba a transformar la realidad sino que su propia naturaleza era la conservación de sus aspectos tradicionales. No en vano su principal apoyo fue una institución tan poco revolucionaria como la iglesia, que impusó su mentalidad y sus valores. Es por ello por lo que algunos señalan como primera característica del régimen el nacionalcatolicismo, para referirise a la estrecha colaboración entre iglesia y régimen apoyándose mutuamente. La iglesia recuperaba sus privilegios y, gracias a su influencia entre las clases populares, se convertía en el principal apoyo social del régimen.
Tenéis un ejemplo de la moralidad impuesta por la iglesia en el documento 9 del libro (7 en el libro viejo).
Esta colaboración se institucionalizó en el Concordato de 1953, según el cual el Papa reconocía el régimen de Franco y le concedía el privilegio de presentar obispos (para que el Papa pudiera elegir entre ellos. A cambio la Iglesia obtenía la restitución de bienes confiscados en épocas anteriores, poder ser propietaria de bienes, la enseñanza obligatoria de la religión católica, competencia en instituciones como el registro civil (nacimiento, matrimonio...), libertad para crear escuelas, etc.
Mañana sigo.

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