Jueves, 16 de abril de
2020. Santa Engracia
Hola de nuevo:
Vamos a seguir hablando de la
política económica del franquismo, que además es el tema 21 de ABAU.
Tenéis contenidos suficientes
para estudiarla en las páginas 379-80, 385-88 y el final en la 399 (en el libro
viejo viene en las páginas 362-64, 369-73 y 378). Son distintas páginas por que
vienen claramente separadas las dos etapas de la economía franquista, pero en
el tema de ABAU entra todo el período, transcribo su página web:
21. O franquismo. Política económica
Sempre tendo en conta a información subministrada polos documentos, o
alumnado deberá demostrar que coñece a política económica do franquismo nas
súas distintas etapas: os principais trazos da política autárquica
característica da primeira fase (período de illamento internacional e bloqueo
económico); a política de liberalización económica desenvolvida polo goberno
dos tecnócratas; as causas e consecuencias do chamado Desarrollismo
e os efectos da crise económica internacional no tardofranquismo.
Al estudiar la primera etapa
del franquismo tenéis que tener en cuenta dos factores muy importantes que la
explican: la ideología y la situación internacional.
Hay un importante componente
ideológico en la política económica de los primeros gobiernos del franquismo
donde abundaban los ministros procedentes de la Falange.
Al igual que cualquier otro
régimen populista (incluso en la actualidad) la principal aspiración del
franquismo era la autarquía, es decir, ser, en la medida de lo posible,
autosuficiente. Poder prescindir de las importaciones recurriendo a la
producción propia. Para este fin, y también rasgo propio de las economías
fascistas o populistas, el estado tendrá un gran protagonismo,. Esa es otra
característica de esta primera etapa de franquismo, el fuerte intervencionismo
estatal.
La institución más
representativa de ello es el INI , 1941, creado a imagen y semejanza del IRI de
la Italia fascista. Fue una entidad
estatal española, creada como un soporte institucional para promover el
desarrollo de la industria en España. Entre los años 1941 y 1980 constituyó de
hecho el grupo empresarial más grande e importante de España. El INI desapareció
en 1995 y sus funciones fueron asumidas por la Sociedad Estatal de
Participaciones Industriales (SEPI).
Durante su existencia las
grandes empresas que se establecieron a iniciativa del INI fueron SEAT, ENDESA,
ENSIDESA y otras muchas dedicadas especialmente a la producción de hierro,
acero y aluminio, y también a la industria petroquímica.
La intervención del estado
consistió también en la nacionalización de otras actividades económicas
existentes: la res de ferrocarriles (RENFE, FEVE), el 80% de las
participaciones de Telefónica, ya en 1936 había tenido lugar la expropiación de
CAMPSA (Compañía Arrendataria del Monopolio del Petróleo, S.A), con gran enfado
de los Estados Unidos. En fin, todo muy soviético como podéis ver. Alguno estaréis
flipando ¿verdad?.
También estaba intervenido el
comercio, lo que incluía el control de precios, algo que daba lugar, como
ocurre siempre, al contrabando. Ya sabes que si el estado no produce patatas y
te obliga a ti a venderlas a un precio determinado puede ocurrir lo siguiente:
si ese precio no compensa tus gastos y tu trabajo pues o bien dejas de producir
o bien lo vendes por otros canales, el mercado negro.
No tan soviética fue la
política agrícola, que consistió en derogar la reforma agraria de la república;
aunque fue acompañada de otras medidas como la Ley de Concentración Parcelaria
(todos los años hablo que era y para qué).
Todo esto desembocó pronto en
un rotundo fracaso, hay que tener en cuenta que España acababa de salir de una
guerra en la que el aparato productivo resultó muy deteriorado.
Pero el fracaso de esta
política no supuso su abandono, por una razón muy sencilla: una vez acabada la
guerra mundial España se convirtió en un apestado, por haber colaborado con la
Alemania nazi, y fue impuesto un bloqueo que obligó al régimen a seguir
intentando ser autosuficiente.
Es decir, la autarquía
económica se puso en práctica inicialmente por razones ideológicas, pero
después resultó ser una política impuesta por la situación internacional.
Esta autosuficiencia, rota
únicamente por algún país como la Argentina de Perón, trajo consigo el recurso
a mecanismos como la cartilla de racionamiento o al empleo de gasógeno como
sustitución del petróleo (España no tiene petróleo).
La aceptación finalmente del
régimen en los años 50, gracias especialmente a la colaboración de los Estados
Unidos, permitió ir saliendo de la crisis pero, sobre todo, puso las bases para
abandonar la política económica autárquica a medida que íbamos siendo aceptados
por la ONU y el resto de organismos internacionales. La creación de SEAT en
1950, con licencia tecnológica de la FIAT italiana fue un hito en ese cambio.
Esta situación permitió dejar
en evidencia la incapacidad de la política económica autárquica y fue el origen
del cambio de rumbo que dará el régimen a finales de la década apartando a los
ministros falangistas de las responsabilidades económicas dejándolas en manos
de una nueva generación, procedente del Opus Dei, que ponía la ideología en
segundo plano frente a la eficacia económica, eran los ministros llamados
tecnócratas. El marco legal para dar el gran cambio económico que se va a dar
es el Plan de Estabilización de 1959, respaldado y financiado por el FMI, Fondo
Monetario Internacional. El Plan, lo tenéis suficientemente explicado en el
libro consistía en abrir la economía española al exterior, para que llegaran
inversiones, lo que exigía que la moneda española –la peseta- fuera convertible
(antes si ibas al extranjero con pesetas no te servía para nada, no era
convertible, no te las cambiaban en un banco) la peseta perdió valor y la
inflación se desbocó durante algún tiempo pero permitió la integración de
España en la economía internacional y poco después la llegada de inversiones y
de empresas, poco a poco empresas del mundo occidental comenzaron a
establecerse aquí protagonizando el desarrollo económico de España (sí, eso que
llamamos deslocalización fue muy bueno para nosotros). El Plan también
consistía en lograr el equilibrio presupuestario –gastar menos e ingresar más
(lo que exigió una reforma fiscal)- pues al fin y al cabo tanto el FMI como los
EE.UU financiaban este cambio.
Obviamente, esta
liberalización de la economía acabó con los controles de precios, que se fueron
ajustando a la realidad (con lo que el contrabando fue desapareciendo- menos el
de tabaco rubio).
La liberalización económica no supuso el fin del protagonismo del estado
ni mucho menos, es más, se convirtió en el director de la fuerte y rápida
industrialización que vivió España en los años 60 mediante la puesta en marcha
de los Planes de Desarrollo Económico y Social, instrumento para la
industrialización de España tras el cual, como dije arriba, España se convirtió
en la 9ª potencia industrial al tiempo que la apertura al exterior traía el
desarrollo de otras actividades económicas que financiaron el crecimiento español
como es el caso del turismo – aún hoy en día representa el 12% del PIB- bueno,
a día de hoy desgraciadamente esto se acabó. Leed los planes de desarrollo por
el libro. Yo me voy a tomar un café y vuelvo con unos textos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario